| Lu | Ma | Mi | Ju | Vi | Sá | Do |
|---|---|---|---|---|---|---|
| 1 | 2 | 3 | 4 | 5 | ||
| 6 | 7 | 8 | 9 | 10 | 11 | 12 |
| 13 | 14 | 15 | 16 | 17 | 18 | 19 |
| 20 | 21 | 22 | 23 | 24 | 25 | 26 |
| 27 | 28 | 29 | 30 |
Jesús M. González Barahona
Universidad Rey Juan Carlos
jgb@computer.org
Octubre 2002
©2002 Jesús M. González Barahona
Se otorga permiso para copiar y distribuir este documento completo en cualquier medio si se hace de forma literal y se mantiene esta nota
Publicado en el Monográfico Anual sobre Tecnologías de la Información/Internet, 2002, editado por Staff Empresarial.
Cada vez se habla más del software libre (a veces refiriéndose a él como ``software de fuente abierta'' o, en inglés, ``open source software''). Probablemente el lector tenga claro que constituye una forma diferente y novedosa de entender la producción y distribución de programas, con grandes consecuencias sobre los usuarios y los productores de software. Pero quizás tenga menos claro qué es exactamente... Esto es lo que vamos a tratar de aclarar en este pequeño artículo.
No hay una única definición de software libre, pero las aceptadas comúnmente son suficientemente parecidas como para que podamos definirlo, informalmente, mediante cuatro libertades que tiene quien lo recibe:
©2003 Baranda.
Se otorga permiso para copiar y distribuir este documento completo en cualquier medio si se hace de forma literal y se mantiene esta nota.Este artículo fue publicado en el número 38 de la revista Todo Linux y en las actas de las X Jornadas Nacionales de Información y Documentación en Ciencias de la Salud, Málaga, noviembre de 2003.
Este artículo está disponible en http://sinetgy.org/jgb
Aunque la palabra ``publicación'' tiene el significado literal de ``hacer público'', con el tiempo lo ha perdido en gran parte, y la llegada de la era digital está amenazando con eliminarlo por completo. Aunque la situación es similar en todo tipo de publicaciones, es especialmente preocupante en el caso de las que se ocupan de temas científicos y técnicos. La publicidad del conocimiento (en el sentido original del término) está en el corazón del progreso científico y técnico que ha marcado los últimos siglos de la historia de nuestra sociedad. Si esta publicidad sufre trabas, o trata de controlarse, está en juego el propio modelo de producción de conocimiento científico-técnico.
©2003 Baranda.
Se otorga permiso para copiar y distribuir este documento completo en cualquier medio si se hace de forma literal y se mantiene esta nota.Este artículo fue publicado en el número 34 de la revista Todo Linux.
Este artículo está disponible en http://sinetgy.org/jgb
El 3 de junio de 2003 se publicó en el periódico La Vanguardia, de Barcelona, una interesante carta. Fue escrita (al parecer) por un estudiante de informática, y en ella manifiesta, por ejemplo, de que el software libre niega la propiedad intelectual de los ingenieros informáticos, proclama que defendería el software libre si también hubiera pisos libres y pintores libres que usasen brochas y pintura libres y termina quejándose de los que defienden que el producto de su trabajo no sea remunerado.
Leyendo esta carta, y suponiendo que efectivamente la escribió un alumno de alguna Escuela o Facultad de Informática, entré en modo de reflexión profunda sobre lo que estamos enseñando a nuestros estudiantes, sobre lo desconocido que sigue siento el software libre (incluso entre los profesionales, o futuros profesionales de la informática), y en general, sobre la mar y los peces, como me suele pasar.
Afortunadamente, por una vez conseguí pasar del modo de reflexión profundo a uno un poco más productivo, el de escritura elucubrante... El resultado del rato que duré en ese modo, antes de pasar a relajación profunda, lo tienes ahora mismo delante.
Baranda
jgb@barrapunto.com
Abril de 2003
©2003 Baranda.
Se otorga permiso para copiar y distribuir este documento completo en cualquier medio si se hace de forma literal y se mantiene esta nota.
Este artículo fue publicado en el número 31 de la revista Todo Linux.
Una de las características diferenciadoras del software libre es que su código fuente está al alcance de cualquiera que desee leerlo. Pero esta no es, ni mucho menos, la única información pública que mantiene habitualmente un proyecto de software libre. También suele haber listas de correo, sistemas de gestión de errores, documentación en páginas web, etc., etc. Esta ``apertura'', este esfuerzo porque gran parte de la información relacionada con el proyecto sea pública, sorprende a muchos, y especialmente cuando se compara con la situación en el mundo del software propietario, donde no sólo el código fuente suele ser un secreto muy bien guardado, sino que se esconden los errores del programa o no hay detalles sobre su arquitectura o las decisiones de diseño que le afectan.
¿Por qué en el software libre es habitual poner tanta información a disposición de quien la quiera ojear? ¿Qué se gana con ello? ¿Se pierde algo?
Baranda
jgb@barrapunto.com
Marzo de 2003
©2003 Baranda.
Se otorga permiso para copiar y distribuir este documento completo en cualquier medio si se hace de forma literal y se mantiene esta nota.
Este artículo fue publicado en el número 30 de la revista Todo Linux.
Este artículo está disponible en http://sinetgy.org/~jgb
``Tengo un programa, que escribí por tal y cual razón, y me gustaría que fuera libre, ¿qué tengo que hacer?'' Esta es una pregunta bastante habitual en estos días, en los que tantos programadores (especialmente los que gustan de programar) se dan cuenta de lo poco que pierden y lo mucho que ganan haciendo que sus ``juguetes'' sean libres.
Baranda
jgb@barrapunto.com
Octubre de 2001
©2001 Baranda
Se otorga permiso para copiar y distribuir este documento completo en cualquier medio si se hace de forma literal y se mantiene esta nota
Cuando uno se aproxima al mundo del software libre, puede sorprenderle que se hable de ``licencias'' como algo importante. Uno estaba acostumbrado a que la licencia era eso que venía en la parte de atrás del manual del programa, eso que nunca se leía, y ahora resulta que en este mundo, que se suponía más libre de abogados, las licencias son algo fundamental... ¿Por qué ocurre esto?
Baranda
Agosto de 2001
©2001 Baranda.
Se otorga permiso para copiar y distribuir este documento completo en cualquier medio si se hace de forma literal y se mantiene esta nota.
Este artículo fue publicado en el número 11 de la revista Todo Linux.
Estoy harto de recibir documentos que sólo pueden manejarse bien usando Word o Excel. Estoy harto de tener que buscar una herramienta que me permita ver de alguna manera al menos parte de la información que hay en esos documentos. Estoy harto de explicar a los que me los envían porqué no deberían hacer eso. Estoy harto de asistir a reuniones donde tengo que protestar porque alguien ha decidido que el ``estándar'' para la información que se intercambie será cierta versión de cierto procesador de textos. Estoy harto de ver sitios web que sólo funcionan con Microsoft Explorer o Netscape Navigator.
Baranda
Mayo de 2001
©2001 Baranda.
Se otorga permiso para copiar y distribuir este documento completo en cualquier medio si se hace de forma literal y se mantiene esta nota.
Este artículo fue publicado en el número 8 de la revista Todo Linux.
Hace ya tiempo que, en mayor o menor medida, los ordenadores han entrado en las escuelas, en los institutos, y desde luego en las universidades. En muchos casos con ellos se practican conocimientos específicamente informáticos, pero cada vez más se usan sobre todo como herramienta para enseñar otro tipo de disciplinas, o simplemente para permitir a los alumnos practicar con herramientas genéricas (ofimáticas, de consulta de web, etc.).
Baranda
Abril de 2001
©2001 Baranda.
Se otorga permiso para copiar y distribuir este documento completo en cualquier medio si se hace de forma literal y se mantiene esta nota.
Este artículo fue publicado en el número 7 de la revista Todo Linux.
Una de los aspectos del software libre que más sorprenden al recién llegado es que el autor no sólo permita que su trabajo sea copiado y redistribuido libremente, sino que además anima al usuario a que lo haga. En general tanto él como el usuario como quien recibe el programa que se copia quedan contentos. Y sin embargo esto parece ir en contra de una idea que hemos oído muchísimo en los último años: ``no se debe copiar software''. ¿Qué está ocurriendo aquí? ¿Habías pensado alguna vez sobre ello?
Baranda
Febrero de 2001
©2001 Baranda.
Se otorga permiso para copiar y distribuir este documento completo en cualquier medio si se hace de forma literal y se mantiene esta nota.
Este artículo fue publicado en el número 6 de la revista Todo Linux.
Hace unos años no disponíamos de ningún entorno de escritorio en el mundo del software libre. Este vacío lo han llenado dos proyectos que hoy son muy conocidos: GNOME y KDE. Cada uno proporciona un sistema de desarrollo propio y dispone de su buena cantidad de aplicaciones. Ambos funcionan en muchas plataformas, y ambos están compuestos completamente por software libre. Ambos tienen detrás organizaciones y empresas que los apoyan, y nutridas cantidades de usuarios satisfechos. Todo parece mucho mejor que hace unos años...
Comentarios recientes
hace 2 semanas 1 día
hace 12 semanas 3 días
hace 25 semanas 1 día
hace 25 semanas 1 día
hace 1 año 9 semanas
hace 1 año 10 semanas
hace 1 año 10 semanas
hace 1 año 10 semanas
hace 1 año 13 semanas
hace 1 año 13 semanas